Capítulo 11. Observando ventanas ajenas.

Sacude la cabeza y se aleja sin más, dejándome contrapuesta y con el corazón latiendo demasiado fuerte.
Parpadeo con rapidez y permanezco unos segundos con los ojos cerrados, mientras trato de pausar el alocado latido de mi corazón.
Cuando por fin los abro, Derek está de pie, apoyando su cara en un árbol. Permanece con los ojos apretados y una mueca indescriptible en la cara.
Sin darme cuenta me pongo en pie y me quedo parada sobre la hierba.
-Soy un odiota...- murmura, 
destruyendo el silencio existente en estos últimos minutos.
Por supuesto que lo es, pero no ganaría nada comentando esto en voz alta, así que me limito a seguir con la mirada el trayecto que recorre un pájaro que vuela sobre nosotros. En estos momentos, me gustaría ser él y volar lejos sin saber hacia dónde voy.
Dirijo mi mirada hacia Derek y noto que ha relajado la fuerza de presión de sus puños cerrados. De pronto me cuesta reconocerle; parece más mayor. Nadie con ojos en la cara afirmaría que tiene sólo dos años más
que yo, ya que parezco una cria a su lado.
Tras meditarlo un rato, me acerco con lentitud a él y espero hasta que se gira y me mira.
-Deberíamos volver a casa- dice en un tono tan seco que me hace estremecer.
Yo me limito a asentir, ya que no soy capaz de responder en el mismo tono, y si hablara destruiría la máscara de frialdad e indiferencia que estoy tratando de crear.
Al montarme en su moto una fría lágrima recorre mi mejilla. Permanezco en silencio durante todo el trayecto de vuelta, sin oir nada más que el ruido del motor. Siento cómo mi corazón se resquebraja, haciendo así que que el agujero de mi pecho reapareza con más fuerza y más ganas de quedarse. 'Es imposible', me repito una y otra vez. 'No puedo hacer nada. Solo soy una amiga, una amiga. Date cuenta de una vez, maldito corazón.'
Me esfuerzo por controlar las lágrimas, pero resulta inútil. No soy capaz de dejar de llorar.
Cuando llegamos a casa, aparca la moto y baja. En este momento deseo levantarme y echar a correr. Huir, dejarle plantado y solo; como él me dejó a mí. Sin embargo, me limito a limpiarme las lágrimas de la cara con la sudadera y a ponerme en pie. Sin mirar atrás comienzo a andar hacia mi casa, saco las llaves de mi bolsillo y abro la puerta. Acto seguido, cierro la puerta con un estridente portazo y me lanzo al sofá con los ojos desbordados por las lágrimas.
Paso el resto de la tarde sollozando como una niña y comiendo helado de chocolate.
Unas horas después, me sereno y decido darme un baño. Sin embargo, cuando intento levantarme del sofá noto el cuerpo entumecido y las piernas dormidas. Con lentitud subo las escaleras y ando hasta mi habitación intentando moverme lo menos posible. Cojo el pijama de mi cómoda y me encierro en el baño.
En el momento en el que el agua de la bañera amenza con salirse, cierro el grifo y me meto dentro. Me estremezco al notar el agua caliente recorriendo mi cuerpo, pero cuando me acostumbro al calor, cierro los ojos y me relajo.
Recuerdo que hoy he estado a punto de besarle por primera vez, y una espiral de dolor aparece en mi interior, revolviendo mis sentimientos e impidiéndome respirar. Rápidamente expulso esos pensamientos de mi cabeza y para distraerme, comienzo a tararear.

I don't know where I'm at
I'm standing at the back
And I'm tired of waiting
Waiting here in line, hoping that I'll find what I've been chasing.

I shot for the sky
I'm stuck on the ground
So why do I try, I know I'm gonna to fall down
I thought I could fly, so why did I drown?
Never know why it's coming down, down, down.

Not ready to let go
Cause then I'd never know
What I could be missing
But I'm missing way too much
So when do I give up what I've been wishing for.

I shot for the sky
I'm stuck on the ground
So why do I try, I know I'm gonna to fall down
I thought I could fly, so why did I drown?
Never know why it's coming down, down, down.
Oh I am going down, down, down
Can't find another way around
And I don't want to hear the sound, of losing what I never found.

I shot for the sky
I'm stuck on the ground
So why do I try, I know I'm gonna to fall down
I thought I could fly, so why did I drown?
I never know why it's coming down, down, down.

I shot for the sky
I'm stuck on the ground
So why do I try, I know I'm gonna to fall down
I thought I could fly, so why did I drown?
Oh it's coming down, down, down.

Grito con fuerza. Y por un momento siento que no he sido yo quién ha cantado, sino mi corazón.
Salgo de la bañera y me envuelvo con la toalla. Me detengo frente al espejo, empañado por el calor y me miro. Mis mejillas están completamente coloradas y mi largo pelo parece estar muy enredado. Me pongo el pijama y desenredo mi cabello. Dando pequeños pasos llego a mi habitación y cierro la puerta. Saco la caja de debajo de la cama y observo la primera foto.


Sin poder evitarlo, sonrío.
Estábamos en su habitación la tarde que eché esta foto. Tenía un examen de aritmética el día siguiente. Se ofreció ayudarme, pero no hicimos nada aparte de reírnos y tirarnos bolas de papel.
-Debemos estudiar- me dijo sujetando el libro de mates entre las manos.
Yo esbocé una sonrisa traviesa y le lancé una bola. Sorprendido y divertido, Derek se abalanzó sobre mí y comenzó a hacerme cosquillas. Le pedí que parara numerosas veces, pero no se detuvo hasta que comenzó a dolerme la garganta de tanto reírme. En ese momento se levantó de encima de mí y se sentó, apoyando su espalda en la pared. Fue entonces cuando yo aproveché para echarle la foto.
La agarro con suavidad y observo su franca sonrisa. Nunca he visto una sonrisa tan bonita. Tampoco he visto nunca unos ojos tan bonitos. Ni he visto a nadie tan bonito. Pero él parece romper todos mis esquemas sin apenas darse cuenta.
Me levanto descalza de la cama y me asomo a la ventana. Es de noche y el cielo está lleno de estrellas, miles de ellas. Comienzo a contarlas mentalmente. Solía hacerlo con Derek cuando éramos pequeños. Nos sentábamos en el banco de su jardín y contábamos las estrellas una a una. Sin embargo, esta noche parece haber muchas menos. Es como si ellas solo brillaran cuando él está a mi lado para contarlas a mi vez.
Cierro los ojos y dejo que el frío nocturno dé de golpe en mi cara revolviéndome el pelo y haciendo que vuele de un lado a otro. Una luz se enciende detrás de mí. Me giro y veo que mi madre entra sonriendo a la habitación.
-¿De nuevo observando ventanas ajenas?- me pregunta con dulzura.
Yo sonrío a modo de respuesta y ella se sienta en mi cama.
-Sé lo que sientes- comenta ella.
-Él es la única persona que no lo sabe- respondo con tristeza.
-Demuéstraselo- me aconseja mi madre.
-No serviría para nada. Está claro que él no siente lo mismo.
Mi madre me mira con incredulidad y se acerca a mí con lentitud.
-Confía en tus sentimientos, Allie.
Besa mi cabeza con fuerza y sale de la habitación cerrando la puerta con suavidad.
Permanezco unos minutos mirando el cielo, mientras trato de comprender la reciente conversación con mi madre. ¿Qué quiere decir con eso de que confíe en mis sentimientos? Yo confío en ellos, pero eso no va a hacer que los suyos cambien.
Bajo a la cocina y me bebo un zumo de piña. Luego me lavo los dientes y regreso a mi habitación, destapo la cama y me meto dentro. Supongo que esta noches tendré que dormir sola, así que enciendo mi MP4 y pongo música de piano.
De pronto, oigo un golpe proveniente de la ventana y pego un salto, emocionada.
Es él.

2 comentarios:

Marina. dijo...

*---------*
Me he leido todos los capitulos en una tarde y tengo que decirte que aparte de escribir genial, es una historia preciosa *---*
A ver si escribes pronto el siguiente, que lo espero con ganas <3
Besos

Wendy. dijo...

JAJAJAJAJAJA, pues te habrás hinchado a leer :)
Muchas gracias :3
Sí, esta semana intentaré subir un par de capítulos, porque al fin he terminado los exámenes y soy libreee jajajaa.
Bueno, muchas gracias por comentar y un beso muuuy fuerte.

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